Archivo de la categoría: siglo XIX

Emilia Dukszyńska (1837-1898)

Tal día como hoy, el 11 de enero de 1837, nació en San Petersburgo la pintora polaca Emilia Dukszyńska-Dukszta, en una familia de funcionarios polacos. Se formó en Varsovia en los talleres de algunos pintores polacos de renombre. Entre 1871 y 1896 estuvo viajando por algunas ciudades europeas como Dresde, Munich, París, Ámsterdam o Amberes, con el fin de continuar su formación artística. Desde 1866 fue miembro de la “Sociedad Zachęta para el Fomento de las Bellas Artes” en Varsovia, donde consiguió una medalla de oro en la exposición “Women’s Works” que organizó esta asociación en 1887. Murió en Varsovia en 1898. Sus cuadros se conservan en el Museo Nacional de Varsovia y el Palacio Wilanów.

Gluck “Medallion” (1936)

Gluck (1895-1978)

Tal día como hoy, el 10 enero de 1978, murió la pintora británica Hannah Gluckstein, conocida por el pseudónimo de Gluck. Adoptó este nombre monosilábico ambiguo en 1918, cuando decidió vestir con ropa masculina y no ser identificada bajo ningún género. Nació en Londres en el año 1895 en una familia judía adinerada. Su madre fue una cantante de ópera norteamericana llamada Francesca Hallé. En contra de los deseos de su familia, Gluck decidió iniciar su formación artística a los 18 años en la St. John’s Wood School of Art londinense. Más tarde, gracias a la herencia familiar, pudo residir en Lamorna, un pueblo de pescadores localizado en la costa oeste de Cornualles, donde se asentaba una colonia de artistas llamada Newlyn School. El trabajo de Gluck nunca siguió ningún movimiento artístico concreto y siempre fue expuesto en muestras individuales. En la década de los años 20, logró un gran prestigio con sus retratos y sus cuadros botánicos, inspirados éstos últimos en las creaciones de la decoradora floral Constance Spry (1886-1960), su compañera sentimental en aquella época. Su obra más reconocida es “Medallion” (1936), un autorretrato junto con su amante, Nesta Obermer, inspirado en una noche cuando ambas asistieron a la ópera y la música mozartiana de “Don Giovanni” hizo que Gluck viviera una experiencia transpersonal.
Además, es icónico el retrato que hizo de ella Romaine Brooks (1874-1970) en el año 1923, titulado “Peter (A Young English Girl)”, siendo este nombre el que a veces adoptaba.