Belkis Ayón (1967-1999)

Tal día como hoy, el 23 de enero de 1967, nació en La Habana la artista y grabadora afrocubana Belkis Ayón. Se formó en la Academia de San Alejandro de su ciudad natal y posteriormente se graduó en Grabado en el Instituto Superior de Arte (ISA) de la misma ciudad. Belkis Ayón se especializó en la técnica de la colografía, un tipo de impresión en relieve que incorpora texturas adheridas a la matriz antes de entintarla.
Toda su obra está basada en imágenes alegóricas que hacen referencia a los rituales ceremoniales de una sociedad afrocubana secreta llamada Abakuá o Ñañiguismo, cuyos miembros son exclusivamente hetero-masculinos. El origen de esta sociedad se remonta a las creencias espirituales africanas de la región nigeriana de Cross River, localizada al sureste de este país en la frontera con Camerún. En su investigación histórica sobre el culto Abakuá, Belkis Ayón se centró sobre todo en la única figura femenina de esta mitología: la Princesa Sikán. Cuenta la antigua leyenda abakuá cómo Sikán capturó involuntariamente al pez sagrado Tanzé, descubriendo de modo accidental el poder del sonido de su bramido, por lo que la tribu condenó a la princesa a ser sacrificada por profanación. Dado que no existe ninguna iconografía visual sobre esta sociedad oculta, Belkis sintió una absoluta libertad para crear sus personales y poderosas interpretaciones sobre esta tradición, considerada por el discurso cubano oficial ateo como una práctica marginal discriminada. En sus composiciones, Belkis Ayón representó siluetas oscuras andróginas, que podemos interpretar desde una lectura de género sobre las relaciones de poder. Estas siluetas aparecen en su obra junto con otras figuras blancas fantasmales y todas estas formas humanas poseen rostros carentes de boca, como símbolo de un mutismo impuesto. En 1993 fue seleccionada para participar en la 16ª Bienal de Venecia y ese mismo año fue galardonada en la International Graphics Biennale de Maastricht. En el año 1999, Belkis se suicidó con sólo 32 años en circunstancias misteriosas, se cree que fue tras conocer la noticia de que estaba infectada por el VIH. En los últimos años su obra ha obtenido un merecido reconocimiento internacional, gracias a las exposiciones monográficas que le dedicaron el Fowler Museum at UCLA de Los Angeles en 2016 y el Museo del Barrio de NY en 2017. Algunos de sus trabajos se encuentran en las colecciones del MOMA de NY y el MOCA de Los Angeles.